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Claudia es educadora de preescolar, quien ha estudiado y enseñado idiomas
desde hace trece años. Habla español, inglés y francés
con soltura. Ha trabajado con niños menores de un año de
edad, participó como maestra de Kinder en México, ha vivido y
trabajado a nivel internacional. Como actividad artística incorpora
scrapbooking a su trabajo, mismo que sirve como apoyo a su material
para incitar el desarrollo de los niños y alentarlos a explorar la
diversidad de capacidades y habilidades artísticas. Nació y
creció en la ciudad de México, anteriormente residía
en Boston, donde cuidaba a niños y daba tutorías a alumnos universitarios
en español y francés. Incorpora baile, música y
arte a sus clases. Claudia se ha especializado en desarrollar currículos
apropiados para las diferentes edades y necesidades de los infantes con
un énfasis de desarrollo multilingüe y multicultural. Ella es
una voluntaria en la comunidad.
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Sonia Velázquez es una educadora que ha trabajado con niños
desde hace más de diez años. Habla español
e inglés con soltura, y ha trabajado con niños de todas las
edades como maestra preescolar, tutora bilingüe, enlace de escuela, y
supervisora asistente de programa. Sonia tiene bastante habilidad en
trabajar inter-generacionalmente en ambos el diseño e implementación
de currículo. Ha creado y conducido varios programas de alfabetización.
Nacida y criada en Guatemala, Seattle se ha hecho su hogar.
Es madre y realiza trabajos voluntarios para la comunidad.
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Teresa Barradas ha sido maestra prescolar desde hace diez años. Actualmente
está trabajando para el distrito de Highline con niños de kinder
a primer grado, ayudándolos con sus tareas y reforzando su uso del
idioma inglés. Tambien trabaja como maestra de prekinder en Sea-Mar.
Es una voluntaria en su comunidad y madre de tres niños.
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Alice Francis (1938 –1983) es la madre de Laura. Viniendo de una larga
herencia de maestras, ella podía hablar frances y español con
soltura. Crió a sus niños con el valor de hablar otros idiomas
como forma de honrar y hacer conexiones con otros. Durante sus últimos
años de vida, trabajó con inmigrantes y refugiados, y de esta
forma, su compromiso constante con la justicia social se transmitió
a sus hijos. El Prescolar Alice Francis fue creado en homenaje a ella.
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Esta escuela está muy agradecida por el gran número de recursos
y personas que han contribuído tan generosamente a su existencia. Damos
gracias muy profundas a todas las familias que han servido como una parte
de nuestra comunidad; a nuestra Mesa Directiva; a los encargados de otras
escuelas que han compartido con nosotros su sabiduría y apoyo; todos
que han contribuído económicamente a la escuela; a nuestras
visionarias Connie Burk, Ingrid Dankemeyer, Lisa Fitzhugh, Rivy Poupko Kletenik;
a nuestras comunidades de Pipe Circles; a las prácticas de Reggio Emilia;
Consejería Re-Evaluación; Marshall Rosenberg y las prácticas
de Comunicación No-Violenta; a la enseñanza de Thich Nhat Hanh,
Desmond Tutu, Pema Chödrön, Jack Kornfield, Jon Kabat Zinn, al Dalai
Lama, y a cada uno de los seres que nos ayuda a ser la escuela que somos.
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“El proceso de hacerse un miembro competente de la sociedad se realice
mediante los intercambios de lenguaje. Un argumento consecuente, que se dirige
a los orígenes evolucionarios, sugiere que el idioma se formuló
para aprovecharse de sistemas generales preexistentes, y los sobrepasó.
Por eso, es posible que las características que facilitan la adquisición
de lenguaje en los niños pudo haber influido sobre las características
del lenguaje mismo, asegurando que los infantes fueron capaces de aprender
aquel idioma en ambientes naturales. Los infantes adquieren el lenguaje con
una velocidad notable. Al nacer, los niños ya son ‘ciudadanos
del mundo,’ con la habilidad de distinguir entre los sonidos utilizados
en todos los idiomas.”

“La gente bilingüe tiene una ventaja sobre los demás, y
no solamente con respecto a los recursos de comunicación. El cerebro
bilingüe desarrolla de una forma más densa, dándole una
ventaja con varias habilidades y recursos, según investigaciones recientes.
Los imágenes del cerebro demostraron que las personas bilingües
que hablan tienen la materia gris mas densa comparada con los participantes
monolingües. El ser bilingüe cambia estructuralmente al cerebro.
Su estudio demuestra que el efecto es más fuerte para la gente que
había aprendido el segundo idioma antes de cumplir los cinco años.
‘Nuestros resultados sugieren que la estructura del cerebro humano está
alterada por la experiencia de adquerir un segundo idioma,’ escriben
los investigadores de la edición de octubre del boletín Nature.
‘Queda claro que se debe enseñar un idioma extranjero durante
la educación primaria, si no antes.’ “
“Robinson hace un resumen de las investigaciones en otro artículo,
concluyendo que, ‘la película que emerge es que, al parecer…un
joven quien tiene la experiencia de dos sistemas de lenguaje tiene mayor flexibilidad
mental, y una superioridad en la formación de conceptos, y un complejo
mas diversificado de habilidades mentales.’ Las investigaciones indican
que el estudio de una lengua extranjera provee beneficios cognitivos así
como socio-culturales. ‘La capacidad linguística y cultural será
la marca del ciudadano bien educado del siglo veintiuno…’ “
“La cultura debería de ser nuestro mensaje a los estudiantes,
y el lenguaje el medio. La gente de diferentes culturas entretejen sus vidas,
llegando a formar una tela internacional que está empezando a deshilacharse
debido a la mala comunicación y propaganda. Para poder cultivar la
empatía y entendimiento, los maestros deberían ‘presentar
a los estudiantes un imágen o representación verdadera de otra
cultura e idioma.’ Esto ayudará que en el aula escolar se establezca
‘no solamente como lugar donde se enseña el idioma, sino donde
se proveen varias oportunidades para el aprendizaje diverso mediante las interacciones
que toman lugar entre los participantes.’ Se podría argumentar
que la cultura nunca se mantiene estática, pero está continuamente
cambiando. En este contexto, Robinson (1988) desecha las definiciones behavioralistas,
funcionalistas y cognitivas de culturas, y pone una definición simbólica,
que vee la cultura como un ‘sistema dinámico de símbolos
y significados” por el cual “las experiencias del pasado influyen
en el significado, cosa que afecta la experiencia del futuro, que afecta al
significado subsecuente, y así sucesivamente.’ La cultura constituye
nuestra legacía social, por contraste a nuestra herencia orgánica.
Regula nuestras vidas a cada vuelta. Wilhelm von Humboldt, un diplómata
y erúdito eminente, escribió una vez: ‘Los rasgos espirituales
y la estructura del idioma de un pueblo son tan intimamente mezclado que,
dado cualquier de los dos, uno debería poder derivar el uno del otro
en su totalidad…El idioma es la manifestación externa del espíritu
de una gente: su idioma es su espíritu, y su espíritu es su
idioma; es difícil imaginar dos cosas más idénticas (Humboldt,
1907, citado en Salzmann, 1998: 39).”